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lunes, 11 de febrero de 2013

Capítulo 1


“Tic tac, tic tac”

 

El paso lento de los minutos en el reloj le empieza a desesperar, antes las clases no le parecían tan aburridas, incluso prestaba atención y sacaba buenas notas. Mucho cambio en tan poco tiempo, no sabía cómo se había convertido en el tipo de persona que antes odiaba. Intenta prestar atención a la profesora durante más de cinco segundos pero es imposible, inaguantable -¿Esta mujer no se calla nunca?- Vuelve a mirar el reloj y ve que solo han pasado tres minutos, su desesperación aumenta. Decide dormir, con suerte la profesora pasará de ella y le dejará en paz, pero no es así.

La profesora se acerca con un papel en la mano y le da dos palmaditas en la espalda. Valeria levanta la cabeza medio dormida. Después de unos segundos reacciona, observa el documento que lleva la mujer, que se muestra bastante enfadada. Hace una mueca y se resigna a recoger bajo la mirada desafiante de la mujer, que espera impaciente.

-Valeria, era la última oportunidad, te lo dije-Valeria levanta la mirada, se siente observada.-Creo que te advertí varias veces de que si tenías un parte más, uno leve, tomaríamos medidas.

Se levanta de la mesa de mala gana y se cuelga la mochila bruscamente solo de un hombro, cruza los brazos y vuelve a mirar a la profesora con desdén.

-María, vaya al grano. Me van a echar a la calle ¿no?

La maestra baja la mirada y cruza los brazos también. Los chicos de la clase se han girado y tienen los ojos abiertos como platos, cuchicheando. María mira fijamente a la chica.

-¿Qué te ha pasado? Tú antes no eras así.

Valeria le arranca el parte de la mano y sale de la clase dando un portazo, ante la mirada incrédula de sus compañeros. María se lleva la mano a la cabeza, segundos después sigue con  su clase.

Valeria avanza escalera abajo hacia el cuarto de baño, necesita canalizar su ira, la ira que siente hacia el mundo. Está sola, el problema es que nadie lo ve. Hace tiempo que vive con su tía, con la que no se habla apenas desde que le cedieron su custodia. Su tía Elisa nunca había sido muy cercana a ella, pero siempre había estado ahí como última opción. Su madre y ella nunca se habían llevado demasiado bien, siempre habían chocado. Por lo que había oído su madre era como ella hace unos meses, una chica brillante y popular, mientras que Elisa era diferente, su madre nunca quería que saliera con sus amigas porque las ponía en ridículo con su forma de vestir y la música que escuchaba. De alguna manera, ahora entendía a su tía, una mujer solitaria que se refugiaba en sus libros y en el silencio.

Hacía exactamente cinco meses del accidente pero aún lo sentía muy cercano. Recordar la sonrisa de su hermano le hace mal, ¡tan solo tenía ocho años! No sabe porque, pero ahora se siente muy culpable de todas las peleas estúpidas que tenían. Si se hubiera portado mejor con él tal vez-¡¡¡PUM!!!- golpea la pared con furia. Todos le dicen que no tiene la culpa del accidente de coche, que no se machaque de esa manera, pero ella siempre se había considerado un imán para los problemas.

-Soy una gafe de mierda...-se seca las lágrimas y se lava un poco la cara, intentando disimular que ha estado llorando.

Hace unos meses no se hubiera permitido el lujo de llorar en un lugar público, donde en cualquier momento entra o sale gente, menos en su propio instituto que cada vez le parecía más vacío.

Se gira y observa las puertas cerradas de los lavabos, huele a tabaco. Lo que significa que hay alguien fumando, alguien que le puede ver sufrir y lo último que necesita ahora es un interrogatorio, sea quien sea solo quiere escuchar un cotilleo, es lo que quieren todos.

Recoge su maleta del suelo y se dirige hacia la puerta, escucha una puerta abrirse y unos pasos que se dirigen hacia ella. Se gira en silencio. Allí está, preciosa, deslumbrante y sonriente, con su pelo anaranjado alisado hasta la mitad de la espalda y maquillada de forma sutil. Guarda el paquete de tabaco en su maleta y mira a Valeria.

-¿Qué has hecho ahora para que te echen?

-Dormir, ¿tú?- se retira el pelo de la cara hacia atrás y se alisa la camiseta.

-Nada, hablar, pero aquí el señor Rodríguez me tiene una manía que no puede.-Sonríe- Si fuera por él me prohibirían la entrada al instituto de por vida.

-Eso es bueno ¿no?-dice sonriendo a duras penas.

-Para mí sería estupendo, desde luego, pero mis padres me matarían. Como se enteren de que me han puesto otro parte...

-Conociéndolos te encerrarían en tu cuarto para siempre.

Delia asiente y sonríe.-Pero este será el último y no tienen por qué enterarse ¿no?-guiña el ojo.

Valeria le contesta con una sonrisa. Antes se contaban todo, eran las mejores amigas del mundo, pero Delia últimamente no quería saber nada de los problemas de Valeria, y eso le había sentado muy mal. Delia se enfadó sin ningún motivo y empezó a quedar con otra gente. Le dijo que le deprimía la forma de afrontar sus problemas, que lo hecho hecho estaba, que deprimiéndose no arreglaría las cosas. Valeria puso punto y final a la relación antes de saber que iba a repetir curso.

-Bueno, me voy, no vaya a ser que me pillen fumando y me caiga otro parte.

-A mí ya me da igual.

-¿Por qué?

-Me van a echar del instituto.

-Ah...-Delia mira a los ojos de su ex amiga, cristalizados. Ahora se siente culpable de todo lo que le dijo. Valeria nunca le habría traicionado de aquella forma, ¿por qué ella lo hizo? No lo sabe, tal vez sería porque realmente se sentía obligada a ir a todas esas fiestas y garitos de verano, para ser feliz. Fuera lo que fuera aún se sentía culpable de la transformación que había sufrido Valeria, la dulce pero alocada chica. Aquella que llevaba su pelo negro con miles de mechitas de colores. Una auténtica Miss Simpatía que tenía a una fila inmensa de chicos detrás. Sus ojos dorados, los mirabas y te perdías, decían mucho de ella. Últimamente eran inexpresivos.

Valeria dirige su paso hacia la sala de los expulsados, allí pasará su último día en el instituto.

8 comentarios:

Mangeles dijo...

Martuuuuu que me encantaaa, soi tu faan, ya quiero que sea viernes pa leer el proximo capitulo me encanta, sigue asi que llegaras muy lejoos, un besazoo, teqq, mange.

Anita dijo...

Eres humana? No evidentemente no, ERES UNA DIOSOA ESCRIBIENDO! Sabes que me ecantas y que por mucho que diga mange >< yo soy tu fan numero 1 desde el principio;)
Espero que dentro de unos años cuando ya hayamos salido de la uni y obtengas el éxito que te mereces, recuerdes que sigo siendo tu primera seguidora y tu amiga, a la que por cierto le encanta escribir tambien :D Te quiero preciosa, eres lo mas bonito!

__YouAndMe__ dijo...

No se que comentar porque me he quedado sin palabras con el comienzo de la novela, es que te expresas tan bien y escribes tan perfectamente que Asdfghjkl me encanta, eres perfecta, me declaro fan numero 1 tuya <3

Liwy dijo...

¡Wow! ¡Me encanta tu manera de escribir!
Me hago seguidora tanto del blog, como de esta historia! :D
¡Besos! ^^

elias dijo...

Ole!!!!la futura cervantas de santa aurelia!!!!!;)

*Kuroneko* dijo...

Está interesante :). Apenas empieza, así que mucho no puedo saber, pero pinta a que va a ser una historia con significado.

No sigo leyendo ahora porque no tengo tiempo, pero te sigo y después retomo.
Un consejo: poné en algún lado los links para entrar a todos los capítulos, porque es algo pesado tener que andar buscándolos :).

Noe dijo...

Me ha gustado tu primer capitulo, me parece lleno de emocion.
Un beso

(Ama)n(da) Laguna dijo...

Vaya, me da pena la pobre Valeria, ha pasado cosas muy duras y su pobre hermanito de 8 años :(
Ya te sigo y te comentaré (o intentaré hacerlo) en todos tus capítulos. Espero que te pases por mi blog, si puedes ^^
Besos, Amanda.