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sábado, 18 de mayo de 2013

Capítulo 17



Tal vez no debería haber dicho semejante estupidez sin haberlo pensado dos o tres veces antes, estaba tan embelesada en la historia que confundió el cuento con la realidad. A lo mejor ni siquiera sabía aquella historia y se la inventó sobre la marcha para tener una bonita excusa para regalarle el collar. Desde luego él sí que sabía cómo conquistarla, era su Ainur a fin de cuentas.

Valery, Ainur…que historia más romántica. Es increíble como a Ainur le dio igual haber estado dormido durante años, anhelando cada instante a Valery, y que cuando despertó en un mundo nuevo recurrió a su instinto para llegar al Agua de los Sueños.

Ahora Valeria no estaba segura de si la pregunta había sido metafórica o no, de todas formas la respuesta se había quedado un tanto escueta por parte de Andrés:


>>-Andrés, ¿tú eres Ainur?

    -Claro-sonrió- Seré lo que tú quieras que sea<<


Después cada uno tomó su camino y se despidieron vagamente, con la mano, ya a lo lejos. No sabía por qué, pero sentía curiosidad por saber más acerca de aquel estanque tan maravilloso y de por qué estaba tan solitario siempre.

-¿Qué hora será?-se pregunta en voz alta, luego mira el reloj para comprobarla. Es casi la hora de la salida del instituto, tiene que ir a recoger la maleta, que se la dejó a Elena. ¿Alguien habrá notado su ausencia? Posiblemente sí, es la novedad en el centro y en el momento que no está se le echa en falta. Es uno de los grandes inconvenientes que tiene ser la nueva, además de otros tantos añadidos. De todos modos todo lo que se impartía en las clases ella ya lo había dado hacía unos meses en su antiguo instituto, no le importaba demasiado faltar a alguna clase.

En esos momentos, caminando sola por la calle le vienen a la mente miles de recuerdos, con sus padres y su hermano. Cuanto ha cambiado todo, aunque la relación con sus padres no fuera la mejor de todas, se les echaba en falta y, bueno, su hermano…lo era prácticamente todo para ella, su mundo, su sonrisa, su única alegría cuando llegaba a casa después de un largo día, que triste era todo desde que “se fue”. Desbloquea el móvil y le da al reproductor de música, modo aleatorio, conecta sus cascos. Empieza a sonar suavemente una canción que tiene el volumen tan bajo que al principio no lalogra reconocer. Después esta se empieza a meter dentro de su cabeza, inunda todos sus pensamientos, el tono de voz de la calle y las personas empieza a disminuir notablemente, solo escucha a través de sus cascos, todo acompasado con los latidos de su corazón.

 
*“Not really sure how to feel about it

Something in the way you move

Makes me feel like I can't live without you

It takes me all the way

I want you to stay”

(Stay-Rihanna ft. Mikky Ekko)


Realmente no entiende por qué sobrevivió al accidente ella nada más, no le gusta darle demasiadas vueltas pero ya es hora de preguntárselo de una vez por todas. Aunque acabe llorando necesita tener una respuesta que le explique todo lo que pasa. No se cree que haya sobrevivido porque sí, no, imposible. Tampoco recuerda demasiado, son como flashbacks. Le vienen a la cabeza aquellos giros violentos del coche en aquella carretera la estaban asustando mucho, su hermano gritando que no se quería poner el cinturón de seguridad, su madre convenciéndole de que se lo abroche bien y su padre muy nervioso, demasiado. Luego viene la imagen final, la más terrorífica de todas las que recuerda: se van a estrellar con el quitamiedos, que no está en muy buenas condiciones, no entiende por qué, ¿cómo han llegado a ese punto? En ese momento mira por la ventana y lo entiende todo, un coche descapotable azul pasa a toda prisa delante de sus narices, huyen de la escena del crimen. Sus pasajeros les hacen un corte de manga, les han empujado a posta, van bebiendo, muestran la botella de “Vodka” y sonríen. 

-El principio del fin…-pierde el equilibrio, flexiona sus rodillas un poco. Se sienta en un banco para no caer al suelo- ¡Maldita canción! ¿Por qué me gusta todo lo que me hace sentirme mal? ¡Parece una enfermedad, una maldita enfermedad! –Grita, sigue llorando, cree asfixiarse.

-¿Qué te ocurre niña? Pareces muy agobiada-le pregunta una señora mayor que se ha sentado a su lado en un banco. Le estaba dando de comer a las palomas minutos antes, le sonaba la cara. Antes llevaba un sombrero de color beige, el cual se ha quitado.


 -Na-nada…no se preocupe-dice secándose las lágrimas. Se pone firme.
 
-Tus palabras no dicen lo mismo que tus ojos-saca un pañuelo de seda de su bolso y se lo ofrece a Valeria, que lo acepta- ¿Sabes? Muchas veces queremos mentir para mostrar que estamos bien, que nada nos ocurre, para demostrar que somos fuertes y que todo va genial. Te equivocas al pensar que me engañas, muchachita, tu mirada lo revela todo.


-No siempre, no creo que todo el mundo note las penas de la gente con solo mirarle a los ojos.


-¡Más sabe el diablo por viejo que por diablo!-suelta una carcajada- Cree en lo que te digo, no le cuento mi secreto a todo el mundo.


Valeria sonríe y asiente, dobla el pañuelo por la mitad y lo deja en su regazo. Entonces viene una ráfaga de viento, el pañuelo sale volando unos metros más allá. Valeria se levanta a recogerlo, la anciana sonríe.


-Aquí tiene su pañ…¿señora?


Cuando se ha girado, la señora que estaba sentada en el banco ha desaparecido sin dejar huella. Cada vez todo es más extraño en la vida de Valeria, ¿dónde ha ido a parar aquella mujer? Qué raro. Entonces siente un escalofrío que le recorre todo el cuerpo, abre el pañuelo y encuentra algo escrito:


<<Con el tiempo todas tus preguntas se verán resueltas>>


Camina por la calle ausente, no puede creer todo lo que le pasa de un día para otro. No sabe si sentir miedo o seguridad por saber que todo se va a resolver, que no va a volver a sentirse culpable por haber sobrevivido a aquel accidente, sea lo que sea que le pasa no es muy normal. Entonces viene otra ráfaga de viento, se vuelve a volar el pañuelo.

-¡Madre mía! Desde que me he separado de Andrés todo está mal- Entonces se acuerda, se ha quitado el collar y lo ha guardado en un bolsillo del pantalón. ¿Será verdad que es un amuleto? Decide ponérselo para probar lo que pasa. En unos segundos, todo comienza a cambiar: las nubes se disuelven y el Sol vuelve a aparecer allí en lo alto. La temperatura ha subido considerablemente- Al final resulta que va a ser verdad que es un amuleto…-va a recoger el pañuelo y una chica muy sonriente se acerca a ella.

-¡Que collar tan precioso!-abriendo mucho la boca- ¿Dónde lo has comprado?


 -En realidad me lo han regalado, pero gracias de todos modos-sonríe, parece que su estado de ánimo también cambia con el collar.
 
-¿Qué es una concha de Nácar?-observándola fijamente.


-Sí, eso me han dicho. Mira, está grabada- le muestra el lugar donde pone su nombre.


-¿Te llamas Valery?

 -En realidad me llamo Valeria, pero sí.

-¡Qué bonito!-sonríe- Por cierto, yo me llamo Ana.

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*”No estoy realmente segura de lo que siento sobre esto

Hay algo en la forma que te mueves

Que me hace sentir como si no pudiera vivir sin ti.

Quiero que te quedes”